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viernes, 5 de septiembre de 2014

Monumentos Robados







Quizá el titulo le suene pesado a más de una persona, pero no sé de qué otra forma se le puede llamar a la acción de quedarse con algo que no te pertenece, robar, hurtar, saquear, en fin el punto es compartir está información para el que no la conocía y así mismo la difundan, para que más personas conozcan la realidad del mundo en que vivimos y como hay personas sin escrúpulos que se adueñan del legado de nuestros antepasados para buscar su propio lucro.

Las Historias:

Son dos, la primera le corresponde a nuestra tierra y la segunda a la Cultura Griega, quizá después de leer esto te parezca que no hay relación o que las circunstancias son distintas, pero la finalidad para mi es la misma que a quienes corresponda, tengan la vergüenza de devolver todos los tesoros que por historia no les corresponden.

El 18 Conejo de la Escalinata de los Jeroglíficos (Su Origen):

La escalinata de los Jeroglíficos, como antes ya hemos mencionado contiene la escritura jeroglífica más extensa de toda Mesoamérica (algunos opinan que del mundo entero), fue construida en el siglo VIII d. C. durante el período clásico tardío en la Ciudad de Copán; aquí se narra la historia de los 16 gobernantes copanecos, también encierra un significado cósmico, tiene una altura de 12 metros, consta de  63 escalones de 9 metros de ancho cada uno, se utilizaron 1,100 bloques monolíticos y contiene más de 2,500 glifos (en la actualidad ya se conoce el significado del 75% de los glifos), también se pueden observan un grupo de seis estatuas humanas sentadas en tronos, a esta escalinata pertenece una escultura del gobernante Uaxaclajuun Ub'aah K'awiil (18 Conejo), que ocupa nuestra atención en esta oportunidad.

Comienzan las Sustracciones:

El primer dato histórico que se tiene sobre Copán Ruinas es una carta con fecha 8 de marzo de 1576, esta fue escrita por Diego García de Palacio; miembro de la Real Audiencia de Guatemala al Rey Felipe II de España, en esta describía la belleza y majestuosidad del lugar encontrado. Ya en el siglo XIX, el francés Jean Frédéric de Waldeck visitó el lugar y pasó dibujando las ruinas, en 1838 John Lloyd Stephens y Frederick Catherwood son los primeros en estudiar las inscripciones mayas.

En 1885 el inglés Alfred Maudslay, tras una exhaustiva exploración de alrededor de 15 años, innumerables piezas fueron sustraídas y llevadas al Museo Británico, entre ellas joyas y decoraciones elaboradas con jade. El 20 de julio de 1891 el Museo Peabody de Arqueología y Etnología de Harvard, se lleva una gran cantidad de reliquias Mayas para su “estudio”, desmantelando Templos, yacimientos, y monumentos de la acrópolis. En 1973 se comienzan trabajos para drenar o retirar el Río Copán de su cauce natural, para evitar daños en la infraestructura, operación que costó la perdida de otras tantas piezas arqueológicas.

Hasta el día de hoy aún continúan las investigaciones y faltan infinidad de sitios por descubrir y estudiar lo que sin duda puede derivar en la pérdida de más piezas, que se supone muchas de ellas, por lo menos la imagen del gobernante 18 conejo (la de la Escalinata) ya se ha solicitado su devolución al Museo de Harvard, sin éxito alguno.     



Escalinata de los Jeroglíficos 



Sala de las Estelas, Museo Americano de Historia Natural NY

18 Conejo en Poder de Harvard







Las Cariátides (Su Origen):

Figuras femeninas vestidas con túnicas jónicas, que cumplían la función de columna o pilastra; en su cabeza descansa un cesto que actuaba como capitel y contribuía a distribuir eficazmente las cargas arquitectónicas. Formaban la llamada Tribuna de las Cariátides en el Templo del Erecteión (El que sacude la tierra), que fue construido entre los años 421 y 406 a. C.. El Templo estaba consagrado a los dioses Atenea Polias, Poseidón, Hefeso y al mítico Rey de Atenas, Erecteo. 

Su nombre (Cariátide), se deriva de la Ciudad del Peloponeso Caria (Laconia), que había colaborado con los invasores persas  y en represalia los atenienses tomaron la ciudad y vendieron a sus habitantes como esclavos; las cariátides simbolizan a sus mujeres esclavizadas y condenadas a soportar el peso del templo por toda la eternidad; a todas les faltan los brazos, se supone que con la mano izquierda podían sujetar su túnica, mientras que con la mano derecha algún objeto destinado al culto.

La Sustracción:

Entre 1801 y 1805 Thomas Bruce Conde de Elgin, un embajador británico durante la dominación otomana, mediante un polémico permiso estatal fue quien decidió apropiarse de una de las seis cariátides que adornaban el pórtico del Templo, así mismo se apoderó de más de la mitad de las esculturas decorativas del Partenón (75 metros de los casi 160 que tenía el friso original), 15 de las 92 metopas; 17 figuras parciales de los pedimentos así como otras, todo con el objetivo de decorar su mansión en Escocia. Posteriormente Lord Elgin, se vio obligado a vender las obras para pagar deudas, se dice que Elgin pensó en retirar las otras cinco cariátides de noche, pero no pudo hacerlo pues sus servidores turcos huyeron despavoridos al oir el llanto de  las otras mujeres de roca.

Pese a que el gobierno Británico alega que la sustracción se dio con el objeto de "proteger" las obras de “un ambiente contaminado” y que fueron adquiridos “limpiamente”, ya han pasado dos siglos, y los griegos siguen reclamando y con todo el derecho la devolución de estas obras que si bien son Patrimonio de la Humanidad (al igual que las Ruinas de Copán), son parte de su cultura, de su identidad, de su país, de su historia y resulta por demás lógico que deben ser devueltas a Grecia, para que sean exhibidas en el Museo de la Acrópolis como corresponde. Pese a los años de lucha de activistas incluyendo artistas extranjeros como George Clooney, los griegos no han podido ver la victoria pero como férreos guerreros no se dan por vencidos.



Vista Externa (Réplicas) 
Exhibición en el Museo de la Acrópoli

                                     
Piezas del Friso en Poder de los Británicos


Activistas Griegas en el Museo Británico



Bueno, similitud claro que hay, hablamos de saqueos de piezas invaluables de culturas milenarias, que son exhibidas en museos de todo el mundo sin el consentimiento de sus legítimos propietarios, lamentablemente las circunstancias cambian, cuando vemos que Grecia hace hasta lo imposible por recuperar su arte, en nuestro país la mayoría de personas ignoran estos acontecimientos y aparte parece que nuestros “gobernantes” todavía se dejan seducir por brillantes espejitos, pues recién en el mes de julio de este año, el señor Juan Orlando Hernández, recibió los planos de parte de ilustres visitantes de la Universidad de Harvard, para la construcción de tres “Maravillosos Museos” de alta seguridad que estarán ubicados en Roatán, Gracias y Copán, y lo de Roatán se entiende por afluencia de turistas, pero Gracias???, y sí, sin duda es algo útil para nuestro país, pero a cambio de qué?, cual es precio que ahora deberemos pagar?, o a caso el Instituto Hondureño de Turismo y el Instituto Hondureño de Antropología e Historia correrán con los gastos y de paso Harvard nos devolverá lo que nos pertenece, tomando en cuenta que la mayor parte de su colección dice Made in Honduras, ah claro y sin mencionar la infinidad de piezas que andan regadas por Europa y Dios sabrá por qué otros tantos países, y sabemos que esto no solo pasa en Grecia y en Honduras, pasa en muchos otros países que han sido saqueados por aquellos que se sienten con el poder y la autoridad de hacerlo, pero la esperanza no la perdemos, de ver retornar estos tesoros a donde pertenecen.   

Fuentes: Antropología de la Literatura Neohelenica
               Wikipedia
               Guía de Grecia







2 comentarios :

  1. Robar implica quedarse con algo que no te pertenece, tomar algo sin el consentimiento de su dueño. En el siglo XIX y hasta bien avanzado el siglo XX, casi nadie en Honduras tenia mucho aprecio por las ruinas mayas. La gente limpiaba las plazas de Copán para sembrar maíz y tabaco, quemando los restos de lo que derribaban. Las personas que tenían propiedades donde había restos de edificios y esculturas los usaban como material para los cimientos de sus casa.

    Cuando Maudslay llegó a Copán a realizar sus investigaciones, lo que ahora conocemos estaba enmontado e invadido por los árboles y hubo que trabajar mucho para sacar las ruinas de debajo de todo eso. El gobierno del General Bográn le autorizó para llevarse LO QUE QUISIERA. Sin embargo, Maudslay solo se llevó 8 o 9 piezas, que luego donó a un Museo y que terminaron en el Museo Británico. No fue un robo de parte de Maudslay porque el gobierno de Honduras se lo regaló. El pueblo y gobierno de Honduras no financió los trabajos de exploracion de esos tiempos --y debe haber habido bastante trabajo involucrado.

    Otra cosa son las esculturas que se robó un nuncio apostólico, un consul britanico, y otros, que no movieron un dedo más que para llevarse lo que nadie les habia dado. Materiales que ni siquiera se sabe adonde fueron a parar y a los que nadie tiene acceso.

    Cuando llegaron las primeras expediciones del Museo Peabody de Harvard, el gobierno de Honduras les autorizó para llevarse LA MITAD DE LO QUE ENCONTRARAN. No creo que se hayan llevado ni eso, así que no es un robo.

    Cuando veo el estado de deterioro de algunas de las esculturas que permanecieron en el sitio y el grado de preservación de las que se encuentran en esos museos --y estoy consciente de que cuando esas expediciones llegaron encontraron algunas cosas ya deterioradas y se llevaron cosas que estaban en buen estado--, yo agradezco que las hayan cuidado. Compare las fotografias de la grada del templo 22 a lo largo del tiempo.

    Lo que a mi me molesta es que sea tan difícil para un hondureño tener acceso a VER los objetos de la colección del Museo Británico y que cobren tanto por copias de fotografías y derechos de uso de las imágenes.

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    1. Antes que nada, gracias por su visita y su comentario.

      El desconocimiento de nuestro pueblo no es excusa para que otras personas (incluyendo hondureñas y hondureños) se aprovechen de eso para apropiarse, vender, “regalar” indebidamente, robar, hurtar, lucrarse, etc. del patrimonio que es parte de la historia de nuestro país. Un gobernante o mandatario no es más que eso, un empleado del pueblo que se debe al pueblo y no al revés y tiene la función de administrar un estado, no es dueño de un país para disponer de él a conveniencia, estoy totalmente de acuerdo en que en ese momento y aún en la actualidad no contamos con los recursos humanos y financieros para este tipo de tareas y que también de eso se aprovechan otras personas o instituciones buscando aumentar su propio capital, (existen otras formas de hacer las cosas).

      Ya me gustaría ver la reacción del pueblo de Egipto si a una persona “X” le dicen llévese las piezas que quiera, lamentablemente la mayor parte nuestro pueblo aún se encuentra aletargado, personalmente yo no tengo porque agradecer que en muchos lugares se enriquezcan a costillas de lo que por historia le pertenece a Honduras e insisto en que deben ser devueltas todas estas piezas a su lugar de origen y no que estén cobrando por exhibir tesoros de nuestro país que no es perfecto, pasamos por momentos muy difíciles en la actualidad, pero si no comenzamos, nunca cambiara nada.

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